Un gratén reconfortante inspirado en la cocina suiza, con láminas finas de patata y tiernos ramilletes de romanesco horneados en una sedosa salsa de nata con nuez moscada.
Precalentar el horno a 200°C.
Pelar las patatas y cortarlas en rodajas finas de 3mm.
Cortar el romanesco en ramilletes pequeños del tamaño de un bocado.
Mezclar la nata, el caldo y la nuez moscada en un bol.
Colocar las patatas y el romanesco en una fuente para horno.
Verter la mezcla de nata sobre las verduras hasta cubrirlas casi por completo.
Hornear durante 40 minutos a 200°C hasta que las patatas estén tiernas y doradas por encima.
MesitaMia
Planifica comidas juntos
Pruébalo ahora